Durante el informe de gobierno de Claudia Sheinbaum en el Zócalo capitalino, Adán Augusto López Hernández, Andy López Beltrán y otras figuras de la 4T fueron ubicados detrás de la valla que delimita la fila especial reservada para gobernadores y funcionarios de alto nivel. Al llegar al evento, ambos se saludaron con la mandataria, pero tomaron sus lugares alejados, sin acceso directo al protocolario saludo de mano.
La disposición sorprendió a algunos asistentes, pues Adán Augusto esperó detrás del vallado, colocado junto a un costado del senador Manuel Velasco. Mientras tanto, Andy López fue asignado aún más atrás, cerca de la sexta fila, donde aprovechó para grabar el discurso con su teléfono móvil.
No es la primera vez que ocurre una situación similar: en ceremonias previas se había reportado este tipo de ubicaciones periféricas para López Hernández, lo que derivó en especulaciones políticas sobre su relación con la actual administración y su estatus dentro del partido.
Este contexto simboliza tensiones de proximidad política y jerarquía dentro del acto público, donde incluso integrantes del mismo movimiento pueden verse posicionados en distintos niveles ¿Será esta otra señal de ruptura al interior del movimiento oficialista?

